jueves, 10 de octubre de 2019

cuando el niño era niño

Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.
Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?
Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, las judías,
el arroz con leche y la coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.
Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante a ella.
Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.
Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana y pan
y hoy sigue siendo así.
Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.
En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.
En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando,
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.
Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.



jueves, 26 de septiembre de 2019

la piedra


La piedra es la criatura
perfecta

igual a sí misma
vigilante de sus fronteras

exactamente repleta
de pétreo sentido

con un aroma que a nada recuerda
a nadie espanta no despierta codicia

su ardor y frío
son justos y están llenos de dignidad

siento su duro reproche
cuando la apreso en mi mano
y su noble cuerpo
absorbe el falso calor

                -Las piedras no se dejan domesticar
                hasta el final nos mirarán
                con su mirada tranquila clarísima


miércoles, 25 de septiembre de 2019

el despertar

Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.
Siento mi destino en lo que no puedo temer.
Aprendo yendo  adonde tengo que ir.

Pensamos sintiendo. ¿Qué hay allí por conocer?
Oigo mi ser bailar de un oído a otro.
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.

De esos cercanos a mí,  ¿cuál eres tú?
¡Dios bendiga el Suelo! Caminaré suavemente allí,
Y aprenderé  yendo adonde tengo que  ir.

La luz cubre el Árbol, pero ¿quién puede decirnos cómo?
El pequeño gusano sube por una sinuosa escalera;
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.

La Gran Naturaleza tiene otra cosa que hacer
para ti y para mí; así que respira el aire pleno,
Y, apacible, aprendo yendo adonde tengo que ir.

Esta emoción me mantiene firme. Debería saberlo.
Lo que desaparece está siempre. Y está cerca.
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.
Aprendo yendo adonde tengo que ir.


(traducido del inglés por la autora de este blog)